Los gatos y las leyes físicas
Sin embargo hasta ahora no habíamos conseguido descifrar unos pasajes de extraordinario valor ocultos entre los miles de teorías de física absurda que se encuentran en él. Sin más dilación, procedemos a presentarlos ante la audiencia:
Ley de Tilli sobre la acelaración: Un gato "x" a lo largo de un pasillo "y" acelerará en una proporción constante, hasta que a "x" le dé la gana dejar de hacerlo.
Regla de la aerodinámica: Si algo vuela, un gato lo cazará de inmediato.
Postulado de Pudder sobre la intramateria: Toda bolsa o caja situada en una habitación dada estará ocupada por un gato a lo largo de una fracción de tiempo no superior a un nanosegundo.
Anexo de Oiens sobre la presencia en la mesa: Un gato, no importa su ubicación original, estará presente en toda mesa donde se esté sirviendo comida.
Observación de Pattison sobre el desinterés: El nivel de interés de un gato en algo será inversamente proporcional al esfuerzo que su dueño esté haciendo para captar su interés sobre ese algo.
Primera ley de Boob sobre los interruptores: Un gato accionará el interruptor de la luz del dormitorio exactamente una hora antes de la señalada por su dueño para levantarse.
Principio de elongación: Un gato puede alargar su cuerpo lo suficiente como para alcanzar algo deliberadamente puesto fuera de su alcance, y sobre lo que anteriormente no tenía el menor interés.
Primera ley de la conservación de la energía: Un gato sabe que la energía ni se crea ni se destruye, por lo tanto gastará siempre la menor cantidad de energía posible. Es por esto que fueron el primer ser vivo o no, en incluir el estado de ahorro de energía de serie.
Segunda ley de la conservación de la energía: Un gato sabe que la energía sólo puede ser restituida mediante una buena siesta.
Corolario a la segunda ley de la conservación de la energía: Si un gato comprueba que no ha restituido toda su energía mediante una buena siesta, procederá a dormir.
Regla de Gibb sobre el desplazamiento de fluidos: Todo gato sumergido en leche desplazará su propio volumen menos la cantidad de leche ingerida.
Principio de reposición del mobiliario: El deseo por parte de un gato de arañar sádicamente un mueble dado es directamente proporcional al coste del mismo y/o la necesidad por parte de los humanos de salvaguardarlos.
Corolario de Siverman sobre la inercia: Un gato en reposo tenderá a permanecer en reposo, a menos que sobre él actúe una fuerza externa (p.e. el sonido de una lata de comida al abrirse).
Ley de Flugg sobre el magnetismo: Todo jersey o chaqueta atraerá el pelo del gato en proporción directa a la diferencia en la gama de colores entre el pelo y el tejido.
Regla de resistencia: La resistencia ofrecida por un gato varía en proporción directa al deseo que tenga el dueño de que el gato ejecute ese "algo".
Paradoja de la obstrucción: Un gato se tenderá en el suelo de manera tal que pueda obstruir el mayor flujo de tránsito humano por el lugar dado.
Postulado de Allen sobre la velocidad: Una pastilla dada a un gato tiene en sí misma la energía suficiente como para alcanzar la velocidad de la luz al salir escapada de la boca del mismo.
Paradoja del comportamiento aleatorio: Un gato siempre buscará (y generalmente encontrará) el sitio más confortable dentro de una habitación seleccionada al azar.
Observación de Hane sobre la nevera: Si un gato vigila el frigorífico durante el tiempo suficiente, en algún momento alguien vendrá y sacará algo de comer.
Cita de Young sobre el sueño: Un gato dormirá con las personas siempre que sea posible, en una posición corporal tan incómoda para las personas como sea posible.
Segunda ley aplicada de la termodinámica: El calor fluye de los cuerpos más calientes a los más fríos, excepto en el caso de los gatos; en tal circunstancia, todo el calor del radiador irá a parar al gato.
Ley de Santos sobre la anulación de la física: Un gato puede obviar las leyes físicas para acceder a su objetivo, especialmente si hay un humano intentando evitarlo.
Principio Santos sobre la locura gatuna: Si un gato parece disfrutar de un baño, o no es un gato o está loco.

Y para terminar adjunto un documento gráfico que sintetiza la teoría de los gatos voladores a la perfección:

¡Que Pipo os acompañe!
Etiquetas: Teorías



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