lunes, 29 de enero de 2007

A mi amigo Fran

De la pluma de Miguel Hernández a través de nuestras voces para Fran: nuestro amigo.

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


Ojalá encuentre las palabras para escribirte lo que siento y ojalá que esas palabras nos sirvan de consuelo a todos los que te queremos y tanto vamos a echarte de menos Fran, porque te has ido, pero no te vas.

Gracias por todo lo que nos has dado Fran; vamos a cuidarlo con tanto mimo, que jamás se romperá. Por eso debemos buscar muy bien, porque hay que encontrar el mejor sitio para todos esos regalos que nos ofreces en forma de recuerdos.

Vamos a guardar todos esos detalles e historias en lo más profundo de nuestro corazón; aquí, donde vive el alma, donde está nuestro amor y nuestra ternura. Aquí Fran, aquí vamos a llevarte siempre.

Ahora nos toca acariciar tu recuerdo sabiendo que ha merecido la pena cada segundo que hemos compartido contigo amigo, cada segundo. Y es el momento de cuidar de tus padres, tus hermanos, de tus amigos y sueños; vamos a cuidar de todo tanto como lo hubieses hecho tu. Vamos a intentar con todas nuestras fuerzas que te sientas orgulloso de nosotros Fran, y ya verás como lo conseguimos; entre todos.

Ahora nos toca aprender a vivir de nuevo amigo, intentando que el gran hueco que dejas en nuestras vidas nos devuelva tus sonrisas siendo nuestras; luchando porque los recuerdos de los momentos que hemos pasado juntos, nos abracen y protejan de la tristeza, y nos resulte imposible recordarte sin sonreír.

Porque tu recuerdo es y será siempre el recuerdo de un amigo. Y ese recuerdo debe ser feliz.

Te has ido pero no te vas. Te quedas para siempre dentro de todos los que te queremos Fran. Amigo.
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