Absenta

Cuando llegó el momento de decidir si debía permanecer en mi compañía o por el contrario era preferible que se buscase otro lugar para vivir... la absenta se fue dejando un agradable olor a menta en mi boca.
Nunca jamás me había sucedido algo similar.
¡Que Pipo os acompañe!
Etiquetas: Divagaciones, KA



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